Con mi mapa estelar recién impreso mirando al cielo, mientras algunos compañer@s salían de su jornada. Pensé en explicarselo, pero para qué.

Al final me llevé la grata sorpresa, por lo brillante que apareció en el cielo, y por ver otra luz, más pequeña, detrás suyo. No puede ser, pensé. Pues si, era la Discovery que la seguía de cerca (decenas de kilómetros detrás), para alcanzarla y atracar. Y yo mientras 570 km debajo.